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martes, 16 de julio de 2019

¿Podemos mantener, incluso mejorar la confianza en la época de la inteligencia artificial?.

Esta es la pregunta que se hace un artículo publicado esta semana en JAMA

La inteligencia artificial está (y estará) en manos de médicos y pacientes indistintamente ayudándolos en múltiples tareas, diagnóstico, autogestión, tratamientos, triaje, calidad de vida... 
En definitiva el artículo habla de tres componentes de la relación médico-paciente que pueden ser afectados tanto de manera positiva, como negativa: 
Competencia: La IA puede actuar positivamente en la confianza si mejora la capacitación de médicos y la autogestión y decisiones en salud de los pacientes. Pero lo hará negativamente si la IA es inexacta o sesgada o bien entra en conflicto el criterio médico y la autonomía del paciente. 
Motivo: Se refiere a la confianza del paciente en que el médico actuá solo por el interés del paciente. En este sentido la IA puede entablar un camino positivo o negativo. 
Transparencia: La IA puede permitir a los pacientes comprender que las decisiones clínicas se basan en evidencia clínica y consenso de expertos. Pero también la IA que no explica la fuente de las recomendaciones (caja negra) puede erosionar la confianza. 


Preparándonos para el futuro 
La conclusión del artículo es que la Inteligencia Artificial va a afectar a la relación médico-paciente. Tenemos que encontrar el camino en el cual mientras se desarrolla la IA, cada vez con mas fuerza, la relación médico-paciente se fortalece. 

Por ahora tenemos que estar tranquilos. (I´m easy...)


jueves, 15 de diciembre de 2016

Black Mirror sanitario

Para los neófitos del tema ¿qué es Black Mirror?. Una de las series de ficción que mas está pegando últimamente y que va ya por su tercera temporada. El término hace referencia simplemente a esa pantalla de nuestros móviles, ordenadores o televisiones de las que vivimos enganchados hace tiempo. Es una paleta de magníficos episodios inconexos con un tema común, la tecnología en nuestras vidas y como vamos abocados a un mundo virtual, individualista, superficial y falto de emociones. Es verdad que la serie nos presenta un futuro pesimista y desolador, muchas veces casi sátiro, pero lo mas importante es que te hace reflexionar sobre las grandes amenazas de digitalizar todo, hasta las relaciones humanas. 

Hasta la fecha no hay ningún capítulo que toque el mundo sanitario pero si fuese así, Black Mirror nos presentaría un escenario donde:

- Los pacientes estarían en camas rodeados de pantallas con herramientas de comunicación e información. No necesitarían el contacto directo con el profesional sanitario, solo a través de pantallas y estarían monitorizados estrechamente por máquinas y aplicaciones.

- Los profesionales sanitarios diagnosticarían, prescribirían y dispensarían en base a algoritmos de miles de datos, un auténtica aplicación del “big data”. Las operaciones las realizarían robots, se diseñarían órganos por impresoras 3D y los medicamentos “químicos” habrían desaparecido prácticamente y se habrían sustituido por terapias biológicas, génicas y células madre.

- Los pacientes no serían mas que números con datos analíticos y clínicos, en códigos de barras a los que habría que “sanar”.

- Los pacientes podrían elegir al personal sanitario que les atienda en base a la valoración virtual de los mismos, comentarios y número de “seguidores”.

Y así hasta lo que quieran imaginar...pero mucha de estas cosas son futuro o presente.

Hace un par de semanas me invitaron a uno de esos eventos donde se juntan digitalización y tecnología con sanidad. Donde sanitarios, médicos principalmente, hablan de su experiencia con apps, redes sociales, blogs...Llevo años interesado por el tema y acudiendo a este tipo de eventos y tengo que decir, afortunadamente, que el camino hacia el mundo “black mirror” es muy lento, viendo aparecer en estos años muchas iniciativas en pro de la “humanización” de la sanidad.

La tecnología es un tren al que nos tenemos que subir pero que tenemos que saber manejar, si no descarrilaremos y nos llevará a sitios donde no queremos ir, ese mundo distópico de Black Mirror donde estamos ya medio sumergidos.

miércoles, 24 de abril de 2013

“Cajeros automáticos” para medicamentos de uso hospitalario: todo para el paciente pero “sin el paciente”


Cajero automático de dispensación de medicamentos en EEUU
Estas últimas semanas hemos leído en múltiples periódicos y webs una noticia que ha generado bastante debate en el sector. El Hospital Gregorio Marañon ha instalado “un cajero automático” de dispensación de medicamentos a pacientes externos, pionero en Europa, con el que el centro asegura ahorrar tiempo y costes”. Si queréis saber más de la noticia os invito a que hagáis una simple búsqueda en google y obtendréis múltiples enlaces a la misma.

En el mundo farmacéutico se han creado dos posturas bien diferenciadas, por un lado los que no les gusta la iniciativa y según he leído por ahí creo que aquí se incluyen la mayoría de farmacéuticos no hospitalarios y muchos farmacéuticos de hospital con una postura más orientada a que el pequeño trato personal, aunque no aporte valor clínico, es siempre más beneficioso para el paciente que una máquina. Por otro lado los que están a favor, representada fundamentalmente por jefes de servicio/sección hospitalarios que resaltan la mejor gestión del medicamento y disminución de costes siempre, utilizados en pacientes muy seleccionados.

Yo por añadir algo más de confusión al tema, quiero plantear algunas dudas:

Creo que somos los únicos profesionales sanitarios que nos hemos empeñado en solucionar el aumento de carga asistencial a golpe de automatización Muchos servicios de Farmacia Hospitalaria empiezan a requerir entre sus facultativos más conocimientos tecnológicos, logísticos e informáticos que clínicos. El número de pacientes crónicos aumenta año a año. Las consultas de especialistas médicos también sufren este revés y se llenan de revisiones, donde muchas veces se aporta muy poco clínicamente. Y que yo sepa nadie piensa en automatizar estos procesos. Quizás existan otras soluciones.

Al fin y al cabo todavía no sabemos lo realmente importante de todo este asunto: ¿Qué piensan realmente los pacientes de todo esto?. Desconozco si el Gregorio Marañon dispone de algún tipo de encuesta realizada al respecto o la va a hacer, pero desde luego sería muy interesante disponer de esta información. Aquí estará el inicio y el final de todo. Si los pacientes están satisfechos con esta medida, muchos farmacéuticos pensarán que todavía no hemos sabido generar demanda en la población. Otros pensarán que la medida además de satisfactoria para el paciente permite una mejor gestión de personal y costes, centrándote solo en pacientes diana. Y viceversa. En cualquier caso esta opinión será la realmente importante.

También sería muy interesante saber que piensan otros profesionales sanitarios, gestores o administradores y no centrarnos, como casi siempre, en un debate monográfico del sector farmacéutico.

Yo por mi parte, claro que quiero ahorro de tiempo y costes en los procesos pero, hoy por hoy, no me gusta dejar la atención directa a pacientes en manos de máquinas. Además el mensaje puede llegar bastante distorsionado a la población.

Por cierto este tema ya lo tocamos varios blogs, incluido este hace un par de años, la idea viene de EEUU, claro que allí los “cajeros automáticos” de medicamentos están dentro de los supermercados y es otra película muy diferente.

domingo, 15 de mayo de 2011

Tricorder médico

Tricorder utilizado en la serie StarTreck
Hoy leía vía googlereader en microsiervos sobre un “tricorder médico”, y ¿qué es eso? , pues vayamos por partes.

Todo surge a raíz de la serie para televisión; Star Trek. Los personajes utilizaban algo parecido a una PDA, pero que tenía ciertas capacidades sorprendentes. Esta podía detectar el movimiento, presencias de personas en las cercanías, servía para detectar todo tipo de ondas de radio, he incluso existía una versión en la cual se podía inspeccionar un cuerpo humano, en busca de heridas o dolencias. Ese aparatito tan maravillosos se llamaba Tricorder y era tan solo un poco más grande que un teléfono móvil. Por supuesto que dentro del universo Star Trek ese dispositivo contaba con todo lo necesario tecnológicamente para funcionar, pero a pesar de todo, hoy en día parece que nos estamos acercando a ese ideal de artilugio.

Parece ser que X PRIZE Foundation, una asociación sin ánimo de lucro dedicada a incentivar los 'Desafíos de nuestro tiempo', ha anunciado su colaboración con Qualcomm Incorporated para diseñar el 'Tricorder X PRIZE,' un proyecto de 10 millones de dólares para desarrollar un dispositivo móvil capaz de realizar diagnósticos mejores o al menos iguales que un equipo de médicos de prestigio. El Tricorder X PRIZE tiene como objetivo llevar información y servicios médicos a la mayor cantidad posible de gente mediante 'una información y datos sobre salud comprensibles y fácilmente accesibles a los consumidores en sus dispositivos móviles, ayudándoles a reaccionar rápidamente en temas de cuidados médicos.'

La pregunta es obligada ¿llegará el momento en donde no se necesiten profesionales sanitarios para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades?, ¿estaremos a merced de máquinas y robots?

Si lo pensamos hace tiempo que todo esto ha empezado pero ¿hasta donde llegaremos?


jueves, 7 de abril de 2011

La vorágine tecnológica te hace olvidar al paciente a veces

Estamos viviendo una etapa, que iniciamos hace unos meses, de cambios de sistemas informáticos y automatización que nos tiene esclavizados.

Quien me conoce sabe que soy una persona que apuesta y me gusta la informática y las nuevas tecnologías, pero no acepto que todo nuestro trabajo gire en torno a estas. Tengo a compañeros farmacéuticos con dedicación casi exclusiva a perfeccionar programas, a arreglar desajustes y a lidiar constantemente con informáticos, muchas veces que no saben ni por donde se andan.

Es increíble, pero hemos dejado en un segundo plano el único “core business” que nos mueve, el paciente. Parece como que las funciones orientadas a la clínica queden relegadas a un segundo plano si se puede, en pro de un perfeccionamiento informático y tecnológico.

¿Tenemos que pasar por esta etapa? Si, pero espero que dure lo menos posible y volvamos a posicionarnos en lo que somos, profesionales sanitarios. Espero que los problemas farmacológicos y clínicos vuelvan a prevalecer sobre problemas con códigos, fichas, servidores y otras “mierdas”.

¿Por qué este pequeño post?, en primer lugar para agradecer a mis compañeros el esfuerzo que están haciendo en esta etapa de “esclavitud” informática. En segundo lugar para reflexionar en la vorágine sin sentido en la que nos metemos algunos servicios, que nos hace incluso olvidar a veces la razón por la que trabajamos: el paciente.

lunes, 18 de octubre de 2010

Automatizar es rentable


Los armarios de dispensación automática de medicamentos en las diferentes unidades de hospitalización son una herramienta tecnológica que permite aumentar no sólo la seguridad y racionalización que se hace del fármaco en el centro, sino también la eficiencia de todo el proceso. Nosotros pusimos uno en el Servicio de Urgencias hace casi un año y aparte de tener más información sobre la dispensación y garantizar parte de la trazabilidad del proceso hemos detectado una disminución del gasto del 20% en dicho servicio. El próximo mes instauraremos otro en la Unidad de Cuidados Intensivos y esperamos tener en unos años, sobre todo con la llegada del nuevo hospital, uno en cada unidad de hospitalización.

Al final invertir en tecnología es invertir en seguridad, en innovación y en eficiencia, los números acaban saliendo y las inversiones son, sin duda, rentables.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Su medicamento, gracias.

Foto extraida de Pharmacoserias
Esta semana leíamos en dos estupendos blogs: salud con cosas y Pharmacoserias sendas entradas sobre futuros dispensadores automáticos de medicamentos en oficinas de farmacia capaces de sustituir a la persona encargada de la dispensación. Como comenta Miguel “Llegar, meter el sobre con las recetas, esperar y entonces la máquina nos devuelve nuestros medicamentos. En el tiempo de espera, el farmacéutico ha preparado nuestro pedido pero sin que haya un contacto directo paciente-profesional.” El método permite contacto a través de una pantalla con el farmacéutico en cuestión. Fernando nos dice que es un método seguro y eficiente y el farmacéutico mantiene todo el control del proceso.

Es un tema controvertido, en los hospitales estamos automatizando la dispensación de medicamentos con el fin de tener más tiempo para los pacientes y creo que es el camino. A nivel de oficinas de farmacia, como es el caso, me parecería una buena opción si después de recoger la medicación el paciente pasa a una consulta de atención farmacéutica a completar la información y evitar los problemas asociados, porque todavía no veo la pantalla como un método cercano para realizar atención farmacéutica. Se trata por tanto de utilizar la automatización (o robotización) como vía para potenciar la humanización y la atención farmacéutica a los pacientes. En cualquier caso la última palabra la tendrán los correspondientes estudios de problemas relacionados con los medicamentos asociados a este nuevo método frente al tradicional y la satisfacción de los pacientes con el proceso. Aunque es fácil pensar que el anciano polimedicado sigue prefiriendo al farmacéutico de carne y hueso.

Foto extraida de Salud con cosas

miércoles, 23 de junio de 2010

Ponga un robot en su hospital

La robótica y la medicina van cada vez mas de la mano, sobre todo en áreas como Farmacia, Rehabilitación o Cirugía. Por citar algunos ejemplos encontramos sistemas de dispensación automatizada verticales y horizontales (ya dedicamos un post a esto hace un tiempo) o el robot Da Vinci en cirugía.

Recientemente he leido que el Forth Valley Hospital Real en Lambert, Escocia, es un hospital público que está dispuesto a ser el primero del Reino Unido en usar robots para llevar a cabo diferentes tareas, si bien en este caso se trata de robots independientes "pseudohumanoides".
Los robots realizarán tareas diarias tales como la entrega de alimentos, limpieza y dispensación de medicamentos. Los robots tendrán su propia red de pasillos en túneles subterraneos y los miembros del personal utilizarán una PDA de mano para llamar al robot, para mover las bandejas de comida o ropa, u otras tareas.
Para evitar la contaminación cruzada, los robots se dividen en tareas "limpias" y "sucias", y habrá dos conjuntos de señales de láser en todo el hospital para asegurarse de que los dos tipos no comparten el mismo camino. De hecho uno de sus múltiples beneficios será disminuir la infección nososcomial en el hospital.

Es un ejemplo más de que el futuro es ya presente en lo relacionado con la tecnología sanitaria, y de hecho bien lo saben los japoneses, pioneros en el tema de integración de robots y humanos , incluso en sanidad.
La idea, parece ser, no es sustituir a las personas, si no perfeccionar algunos trabajos, disminuir errores y sobre todo liberar de carga asistencial a determinados profesionales con el fin de dedicarse a otras funciones mas "humanizadas".

Por tanto los robots (humanoides) van aterrizando poco a poco en la sanidad, caminan en su condición de funcionarios robóticos, con la ventaja de que no se quejan. Son eficientes y no cometen errores. No pasará mucho tiempo en que por los pasillos del hospital circulen pacientes, acompañantes, sanitarios y robots con amplia sonrisa y vestuario para la ocasión.

¡Bienvenidos al hospital!
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