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domingo, 24 de enero de 2016

Una mujer con nombre de medicamento (o viceversa)

Hay una pregunta que suele aparecer de vez en cuando, ¿quién le pone el nombre a los medicamentos?. En este caso me refiero al nombre comercial, de fantasía, los que son una verdadera marca. Esos nombres, a veces raros, a veces curiosos, a veces casi innombrables. 

El caso es que es una ardua tarea detrás de la cual se suele encontrar todo un equipo de marketing y creativos. La idea es buscar un nombre pegadizo, que recuerde la actividad del medicamento y que se pueda decir en varios idiomas sin problemas.

Con más de 33.000 nombres comerciales de medicamentos aprobados cada año, según datos de la FDA, es normal que algunos de ellos se parezcan ortográfica o fonéticamente. Estas similitudes, más allá de resultar graciosas en ocasiones, son una causa habitual de errores médicos en todo el mundo y una amenaza para la salud de los pacientes. De hecho algunos nombres han tenido que ser cambiados porque inducían a error.

En todos mis años en el hospital he visto aparecer numerosos nombres, algunos muy originales. Sin embargo la anécdota mas curiosa al respecto me pasó la semana pasada. Cuando iniciaba el tratamiento a una paciente y ella me dijo “este medicamento tiene el mismo nombre que mi madre”

Ironías del destino...

lunes, 28 de abril de 2014

Los pringados se mueven, actúan, arriesgan y se equivocan. ¿Eres un pringado?


¿Alguna vez os habéis considerado unos pringados? ¿Alguna vez lo habíais expresado en voz alta? 

Yo me temo que si lo he hecho. 

Interesante entrevista en el blog “Territorio Creativo” sobre el futuro del mundo laboral a Albert García Pujades, fundador de FoxizeSchool, escuela avanzada de negocios digitales, y que se define asimismo como “un pringado”. 

Albert nos comenta que el mundo laboral tal y como lo conocemos ahora dejará de existir y muchos trabajos desaparecerán. Habrá un gran cambio, ¿como sobrevivir a esta situación? Siendo un paracaidista, sin tener miedo al fracaso. 

Para Albert uno de los trabajos del futuro es ser “desorganizador de empresas”, hacer las cosas como no se han hecho nunca antes. Siguiendo la intuición y sabiendo hacia donde quiere ir. 

“Lo importante no es el destino si no el movimiento.” 

Así, pues, viva los pringados que se mueven, actúan, arriesgan, se equivocan, aprenden y desaprenden, se caen y se vuelven a levantar. 

Ahora trasladar esto al mundo sanitario ¿desaparecerán o cambiarán las profesiones sanitarias según las conocemos actualmente?



jueves, 18 de julio de 2013

La pistola de la industria farmacéutica cambia de objetivo



El otro día estaba hablando con un compañero médico sobre como está evolucionando el marketing de la industria farmacéutica. A nadie se le escapa que cada vez esta tiene mayor representación dentro de las instituciones sanitarias, dejando más de lado a los profesionales sanitarios de “a pie”. 

Pregunta por mi parte en torno a un tema local:


- ¿Te has dado cuenta que cada vez se toman más decisiones farmacoterapéuticas desde los servicios centrales, muchas veces o casi todas incluso promovidas por la propia industria?

Respuesta de mi compañero:

- Si, la industria ha dejado de apuntar a los pies, para apuntar directamente a la cabeza.

(Ahí queda eso...)

miércoles, 26 de junio de 2013

Marketing biotecnológico frente a los medicamentos biosimilares

La guerra de los medicamentos biosimilares no ha hecho mas que empezar. Para los neófitos que no sepáis que son los medicamentos biosimilares en la web “Mas que médicos” nos lo explican sencillamente:

“El término medicamento biosimilar se aplica a aquellos cuya similitud con el producto de referencia ha sido demostrada en estudios comparativos de calidad, clínicos y no clínicos. Un medicamento biosimilar no es un genérico. Éste último es un producto químicamente sintetizado (pequeñas moléculas) y por eso, porque son pequeños y se sintetizan químicamente, se pueden hacer copias exactas, mientras un producto biosimilar hace referencia a productos sintetizados de forma biológica, no son idénticos al original, son similares. Los biosimilares, a diferencia de los genéricos, no se prescriben por principio activo y no son intercambiables con el original.”

Hasta ahora se han aprobado solamente los biosimilares de hormona del crecimiento recombinante, eritropoyetinas y factores estimulantes de colonias. La aparición de estos medicamentos en el mercado ha bajado los precios de los respectivos grupos de manera considerable. Desde el principio ha empezado la batalla, similar a la de los genéricos, de que este tipo de medicamentos tienen menos efectividad y seguridad que los originales. Pero en este caso parece que las reglas del juego no son las mismas.

Así que esto no ha hecho más que empezar, en los próximos años saldrán biosimilares de medicamentos tan exitosos como infliximab, trastuzumab o rituximab entre otros. Todos de una u otra forma nos preparamos para este escenario dentro de un panorama de crisis acuciante que no deja indiferente a nadie, desde la sanidad pública o privada hasta la propia industria farmacéutica. Es por esto que esta última ya está empezando a mover ficha y el otro día me presentaban una nueva figura dentro de los laboratorios Roche que empiezan a ver amenazada una de sus joyas de la corona, el trastuzumab. Se trata de un responsable específico de marketing biotecnológico, en este caso un farmacéutico con altos conocimientos y experiencia en biología molecular que va a tratar de convencerte a toda costa de que la molécula original es mucho mejor que cualquier biosimilar.

¿Os suena de algo todo esto?

domingo, 3 de marzo de 2013

La innovación nace de un gran cabreo

Foto del blog: "Hablando de marcas en salud"

Me gustó el último post del blog “Hablando de marcasen salud” sobre innovación en comunicación de salud de Jose Antonio Alguacil.

Pero me voy a centrar en su primera observación, bastante práctica para todo en general: 

“La innovación nace de un gran cabreo. No conozco a nadie que esté de acuerdo con una situación, a gusto y contento y pretenda cambiarla. La innovación nace desde el espíritu inconformista. Desde el fuego del enfado contra una situación. Desde el cabreo.

Esto es así, este cabreo generalizado que vivimos debería dar lugar a cambios. Cambios en la forma de hacer las cosas, cambios en la gestión, en nuestros procesos, en nuestra actitud ante los eventos adversos. Se trata simplemente de levantarse de nuestras cómodas sillas e intentar cambiar las cosas, eso si, a mejor.

Cabe subrayar algo muy importante, canalicemos toda esta energía del cabreo en la innovación y el cambio constructivo. Como lo hagamos desde el punto de vista del cambio destructivo, sin escuchar ni respetar opiniones, y con el negativismo por bandera, simplemente la habremos cagado. Y me temo que este último escenario suele ser muy común en estos tiempos.

Música para empezar la semana Garbage "Push it"


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