Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de agosto de 2016

Prescription Thugs: yonquis legales

El otro día estuve viendo el documental norteamericano “Prescription Thugs” de ChristopherBell. Es un documental al estilo de Michael Moore, con entrevistas de andar por casa y que pone una vez mas contra las cuerdas al sistema sanitario de los EEUU. El documental es bastante sensacionalista y se centra en parte en la muerte del hermano del director, antiguo luchador de Pressing Catch por el abuso de analgésicos opiaceos, pero no deja de poner de manifiesto una realidad bastante preocupante, el fácil y masivo acceso a los medicamentos comercializados. No olvidemos que hablamos de un país donde se publicitan los medicamentos en los medios de comunicación y tiene un sistema de salud mayoritariamente privado, pero por lo general la situación y problemática es bastante común.
 
En el documental vemos temas conocidos pero que no por ello no debemos recordar, como internet ha facilitado el acceso a las “drogas legales”, la presión de la Big Pharma, todo el dinero que mueve la industria farmacéutica, la facilidad de extender recetas por parte de médicos, las prescripciones en cascada (medicamentos que tomas y crean otros problemas por lo que tienes que tomar otros medicamentos), ensayos clínicos que se ocultan...
 
Sin embargo de todo me quedo con el mensaje de que aunque el problema es multifactorial, una parte importante es cultural. Vivimos en una sociedad donde queremos soluciones rápidas para todo, donde hemos perdido el miedo a los medicamentos, donde no nos permitimos estar tristes ni tener emociones melancólicas, hemos medicalizado todo, acudimos al médico a la mínima y nos convertimos poco a poco en verdaderos yonkis legales.
 
Nota: El 5 de agosto de 2016 publicaban en El pais la noticia: “España lidera el abuso de Orfidal y Trankimazin”

domingo, 24 de enero de 2016

Una mujer con nombre de medicamento (o viceversa)

Hay una pregunta que suele aparecer de vez en cuando, ¿quién le pone el nombre a los medicamentos?. En este caso me refiero al nombre comercial, de fantasía, los que son una verdadera marca. Esos nombres, a veces raros, a veces curiosos, a veces casi innombrables. 

El caso es que es una ardua tarea detrás de la cual se suele encontrar todo un equipo de marketing y creativos. La idea es buscar un nombre pegadizo, que recuerde la actividad del medicamento y que se pueda decir en varios idiomas sin problemas.

Con más de 33.000 nombres comerciales de medicamentos aprobados cada año, según datos de la FDA, es normal que algunos de ellos se parezcan ortográfica o fonéticamente. Estas similitudes, más allá de resultar graciosas en ocasiones, son una causa habitual de errores médicos en todo el mundo y una amenaza para la salud de los pacientes. De hecho algunos nombres han tenido que ser cambiados porque inducían a error.

En todos mis años en el hospital he visto aparecer numerosos nombres, algunos muy originales. Sin embargo la anécdota mas curiosa al respecto me pasó la semana pasada. Cuando iniciaba el tratamiento a una paciente y ella me dijo “este medicamento tiene el mismo nombre que mi madre”

Ironías del destino...

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La clave en los inicios de tratamiento

La mañana ha sido larga y aun no ha terminado. La cabeza se empieza a embotar un poco, mezcla de cansancio y la anoxia propia de una consulta pequeña e hiperfrecuentada. Miro el siguiente informe clínico y receta sobre la mesa y me doy cuenta que es un inicio de tratamiento, quizás el tercero de hoy. Después de comprobar los datos en unos minutos le digo a la enfermera que haga pasar al paciente. Los inicios de tratamiento suelen ser un ritual, presentación, preguntas sobre que sabe acerca de la medicación, información terapéutica y administrativa de la consulta, medicación concomitante y refuerzo de puntos clave en cada caso.

A través del biombo que separa mi despacho de la parte de dispensación aparece el paciente, acompañado de su pareja. Se les adivina algo nerviosos y tras la presentación, con la torpeza típica de la ansiedad, hacen chocar varias veces sus sillas antes de sentarse. Lo que más me llama la atención, como casi siempre, es la mirada asustada del paciente. Los diagnósticos son duros, los inicios de tratamiento aun mas, son la confirmación de que realmente las cosas no van bien por ahora. 

Los siguientes minutos pasan acorde a lo esperado, preguntas y mas preguntas, respuestas y mas respuestas. La tensión va desapareciendo y cuando me quiero dar cuenta se están acumulando mas pacientes fuera. Los diez o quince minutos que dedicas a los inicios de tratamiento congestionan la siempre colapsada agenda. En la despedida intuyo que todo ha ido bien. No por el medicamento, ni por la información, ni a veces por los errores evitados. Simplemente por la mirada del paciente, esa mirada asustada que va virando a sosiego y esperanza. 

El principio de una lucha sin tregua contra la enfermedad. Así lo siento.

martes, 4 de agosto de 2015

A propósito de que las cabras se han comido mis medicinas

De vez en cuando nos llegan pacientes a la consulta con antelación porque “han perdido” o les “han robado” los medicamentos. Esta circunstancia es mas común en un determinado perfil de paciente como os podéis imaginar. La verdad es que había escuchado todo tipo de argumentos al respecto. Pacientes que se han dejado olvidada la “bolsa de los medicamentos” en algún lugar que no recuerdan, a otros se la han robado. Pacientes a los que se le ha caído la medicación de la moto y la han destrozado los coches que le precedían. Otros que disponían de medicación termolábil y se les ha estropeado el frigorífico o recuerdo aquel que comentaba que se las había tirado su madre a la basura porque creía que eran “drogas”. Muchas razones, algunas ciertas, otras justificativas, pero sin duda la última supera con creces a todas, más que nada por el “surrealismo” de la misma. Un paciente nos ha comentado que estaba en una casa de campo ha dejado “las medicinas” encima de una mesa y “se las han comido las cabras...”.
 
Aunque todo esto se de en un porcentaje muy pequeño, no está de más recordar que debemos actuar con responsabilidad en la “custodia y conservación” de nuestros medicamentos. Mas allá de la salud estamos hablando de medicamentos cuyo envase para un mes suele costar más de 500-1.000 euros en muchas ocasiones. Recuerdo cuando de residente el precio de los medicamentos aparecía en los envases y muchos pacientes preguntaban ¿de verdad cuesta esto el medicamento?. El ministerio decidió quitar el precio que aparecía en el cartonaje de los medicamentos hace tiempo, entre otras cosas porque la ley actual no obliga y porque había a quien le parecía de mal gusto. Pero a lo mejor aquello no estaba tan mal.

lunes, 29 de junio de 2015

Cansado, pero no vencido...


Resulta cansado…

Explicar una y otra vez la importancia del servicio y las consecuencias de no tener cubierto el mismo adecuadamente. 

Tener que romper muros a cada paso.

Estar pendiente de que se le ilumine la bombilla al gestor de turno.

Tener que amenazar en cada negociación. 

Escuchar una y otra vez que no hay un puto duro (para lo que se quiere si lo hay).

Parecer un mendigo en despachos ajenos.

Cargar el rifle desde por la mañana temprano.

Pasar gran parte de tu tiempo haciendo escritos “para arriba y para abajo”.

Nadar entre vacíos, nervios y egoísmos.

Caminar sobre el filo de navajas que se tiñeron de sangre mas de una vez.

Sufrir que los cambios políticos ralentizan todo.

Sentir por enésima vez si estar ahí, en primera línea de batalla, realmente merece la pena.

…realmente, a veces, resulta cansado.

Y es que como dice Bukowski, escribir sobre las cosas me ha permitido soportarlas, y en eso estamos…


domingo, 28 de junio de 2015

Pobre pero sexy


Tener un rato para escribir la tarde de domingo y no querer hacerlo de medicamentos, sanidad, enfermedades o costes es algo que hacía tiempo que no me pasaba.

Muchas cosas que decir, muchos temas pero hoy quiero escribir sobre un concepto que me parece toda una filosofía, una forma de ver la vida, casi una religión. Va más allá de una simple afirmación y es que muchas personas, ciudades, equipos, incluso objetos son “pobres pero sexys”. Ya se que la expresión es la definición que un alcalde hizo de Berlín, ciudad que me fascina y donde di la bienvenida a este sobresaltado 2015, pero es sobretodo una declaración de intenciones que siempre me ha perseguido y he admirado.

Es no tener mucho, pero conseguir todo. Es vivir mucho y necesitar poco. Querer disfrutar de la belleza de las cosas, sabiendo que las mas bellas apenas cuestan nada. Es construir un equipo, un servicio o un departamento de la nada. Es descubrir un libro o una canción desconocida que te transporta a un viaje sideral de emociones y sentimientos. Es que gane la liga alguien que no sea el Madrid o el Barsa (si es el Atlético de Madrid mejor). Es que no te lo pongan fácil, pero luchar y conseguirlo. Pasear por algún barrio o ciudad que no conocías y descubrir que hay belleza en muchos rincones, muchas veces cercanos, de los que nadie te había hablado.

Cáceres, es un poco así, está claro que dista mucho de ser Berlín. Tiene una tasa de paro en torno al 30% y unos presupuestos económicos bastante discretos. Pero realmente es una ciudad que engancha. Perderte por las calles de la zona monumental un día entresemana por la noche es una maravilla. Ver teatro clásico o música entre escenarios mediavales, románicos o arabescos es increíble. Comerte un bocadillo en las escaleras del ayuntamiento, en buena compañia un domingo noche, viendo el trasiego de gente de la Plaza Mayor un pequeño placer. Pobre, pero sexy.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Un año mas, un año menos...


Se acaba 2014, un año que no ha sido fácil. Año de muchos cambios en lo personal y en lo profesional. Seguramente un punto de inflexión muy importante en mi vida, sin duda, todo un antes y un después. 

2015 se presenta, mas que nunca, como un lienzo en blanco en donde poder pintar un nuevo cuadro, con nuevos colores, intentando no volver a cometer errores del pasado, intentando recordar día a día todo lo bueno que tengo, que no es poco dígase de paso. Estoy seguro que 2015 será un año muy especial, no hay más remedio. La historia de 2015 empieza, con buena compañía, de manera ecléctica en Berlín, una ciudad mágica, underground, inspiradora. Berlín me recuerda a los U2 de los 90 (“Achtung baby””ZooTV”...), a Lou Reed, a miles de sentimientos que siguen en el aire y a imágenes históricas (a veces terroríficas) en todos sus rincones. Esto va a comenzar dentro de nada, donde acabará, sinceramente y más que nunca no lo se, y también tiene su aquel. 

Respecto al blog y el nuevo año, lo de siempre, seguiré escribiendo. A veces más, a veces menos. Esto no es un trabajo, no es una obligación, es una terapia, una rienda suelta a mis inquietudes, un grito al viento… 
A principios de 2015 este blog cumplirá 5 años y ahora más que nunca hay que decir aquello de...seguimos... 

Feliz 2015 para todos!!

miércoles, 15 de octubre de 2014

La metaignorancia, peligrosa en las instituciones sanitarias


Esta mañana sin quererlo me encontraba hablando de esto con un compañero. La “taxonomía de la ignorancia” y las dimensiones derivadas de ella.

El es un experto en el tema y tiene que ver con manejar las variedades de la incertidumbre en la atención sanitaria.

Cabe destacar dos conceptos, la metaignorancia o los metaignorantes, aquellas personas que son ignorantes, pero no lo saben. Frente a la ignorancia o los ignorantes, personas que no saben, pero son consciente de ello por lo que siempre podrán salir de ese estado poniendo los métodos adecuados. 

Lo primeros, sin duda alguna, son los más peligrosos, sobre todo cuando de ellos dependen decisiones que pueden afectar a terceros.

No se si te suena, no se si tienes algún metaignorante en tu entorno. 

Me temo que si.

martes, 14 de octubre de 2014

Como en una película de Woody Allen


El cielo de Madrid desde el Parque del Retiro, un anochecer cualquiera...

Hace poco que me ha vuelto a dar por ver películas de Woody Allen e imaginarme historias que a veces pienso que ocurren de verdad…

"Camino de noche por las calles, parece New York, pero es Madrid.
Hace unos meses quien me lo iba a decir, poder estar por las mismas calles de antaño empezando una nueva película con nuevos actores, con nuevas emociones con una nueva banda sonora original. En definitiva estar ahora aquí.
Pero este guión absurdo no lo escrito yo, no soy Woody Allen, ni tu Annie Hall. Me faltan gafas grandes y viajar a Los Angeles solo por amor. Igual que un gran actor, no tengo tanta clase y me faltan clases de interpretación.
Poder tocar y ver el cielo de Madrid tan cerca no es casualidad, es el escenario perfecto para poderse enamorar. Las calles de la Plaza de Santa Ana parecen Manhattan, la sala Paddock parece el Radio City Music Hall y el Reina Sofía parece el MOMA de New York. De nuevo me siento como en una película de Woody Allen, con cameos de famosos que pasan a nuestro lado y encuentros fortuitos entre un mar de gente a modo de actores figurantes a golpe de cámara y acción.
Y la lluvia se antoja un efecto más para recrear esa escena donde entre paraguas, empujones, algún que otro tropiezo buscamos ese restaurante de moda en el centro donde ahogar, con buena compañía, una noche que se adivina perfecta para iniciar una revolución.
Lo demás... el rastro, la Latina, los desayunos sin diamantes, las rutinas…son solo parte de este guión, que como te dije al principio no he escrito yo.
Pero a este final le falta brillo y emoción, un taxi amarillo, una persecución. Tu y yo bajo la lluvia, arañando la luna...solo por amor."

(Texto basado en la canción Annie Hall de Luis Ramiro y Luis Eduardo Aute)

domingo, 25 de mayo de 2014

Busca tus sueños…


Antes del partido en un lugar de Villaviciosa de Odón...
con uno de mis mejores amigos...
Cuando hace no mucho tiempo escribía la entrada “Una vez más de cero” con orientación estrictamente profesional, no sabía que se iba a ampliar a otras dimensiones, pero es lo que tiene la vida. 

Después de algunas semanas sin asomarme por aquí me apetece hablar de sueños y de la búsqueda constante de los mismos. De no darse por vencido, de salir de la zona de confort, de luchar contra gigantes, de creer siempre que se puede y de ilusionarte y emocionarte durante el camino. Creerme que esto tiene que ver mucho con mi actual estado vital. 

Actualmente no soy muy futbolero, en un pasado si lo fui, pero llevo en los genes (me viene de familia) al Atlético de Madrid. Este fin de semana he tenido oportunidad de estar en Madrid el día de la final de la copa de Europa entre "el Atleti" y "el Madrid". Aunque tengo que decir que el ambiente era fabuloso entre las dos aficiones me centraré en los atléticos. 

Realmente los atléticos representan un estereotipo que siempre admiré en los equipos de trabajo. Esas personas humildes, acostumbradas a luchar, que ante la derrota no se caen, sino se levantan. Personas acostumbradas a que no les regalen nada, sin grandes recursos más que su coraje y sus ganas de superarse. Personas a las que no les asusta nada, que creen en el equipo y no en individualidades, ni “superstars”. 

Después de haber tenido la copa a un minuto, de haber tocado la gloria con la punta de los dedos y de sentir hacer historia con un equipo que no deja indiferente, todo se esfumó. Pero después de la decepción todos entendieron lo que hay que seguir haciendo…

...como en la vida, hay que seguir buscando los sueños...

miércoles, 7 de mayo de 2014

Un hospital a vista de pájaro



A falta del deseado nuevo hospital, situado a las afueras de Cáceres y con diseño “plano”, como suelen ser todos los nuevos. Mi hospital actual es de los antiguos, de esos que están cerca del centro de la ciudad y del casco histórico, de los que están realizados “ a lo alto”, ocho plantas. 

Esto tiene sus inconvenientes, poco aparcamiento y algunas instalaciones obsoletas y poco vistosas. Pero también tiene algunas ventajas, vistas bastante atractivas y ese aire bucólico y acogedor de sus pasillos.

Estas son las vistas desde una de las azoteas del hospital (ver foto), esta misma mañana. No es raro ver cigüeñas custodiando el hospital, a modo de implacables vigilantes. 

La vida, la muerte, el amor, el odio, la tristeza y la alegría suelen pasar por aquí y conviven entre batas y pijamas de color blanco y verde.

La verdad es que al final le coges cariño y esto parece tu casa. Al fin y al cabo te pasas casi media vida aquí.


miércoles, 23 de abril de 2014

Una vez más “de cero”


El 1 de mayo empezamos una nueva etapa en el servicio. Ampliamos horario, pasamos a 24 horas, con nuevos retos, nuevas actividades y porque no decirlo, nuevos problemas. 

En estos tiempos donde es tan difícil dar y solemos basar nuestras estrategias en “recortar”, tenemos que dar las gracias al equipo directivo de mi hospital por darnos esta oportunidad y sobre todo por mostrar confianza en “nuestro” proyecto. Como siempre no todo es perfecto, nos hubiese gustado contar con algunos recursos más, pero es lo que hay y no es poco. Los comienzos no van a ser fáciles pero con ilusión y trabajo al final todo se supera. 

Por si fuera poco en el mes de mayo también comienzan su andadura con nosotros una farmacéutica interna residente y una farmacéutica extranjera que rotará con nosotros unos meses. 

Es de esos momentos donde te apetece pasar página, borrar errores pasados, que todo “venga de cero”. Es de esos momentos donde quieres que todo vuelva a empezar. 

El material lo tenemos, ahora solo queda moldearlo y crear una buena escultura. 

Seguimos…

lunes, 23 de septiembre de 2013

Un día en el hospital

"Un mundo distorsionado"
Hoy toca escribir algo diferente. Tengo la suerte de que me gusta lo que hago, como todos, unas veces más, otras veces menos, pero en definitiva soy “un animal de hospital”. He pasado muchas horas en él, y todas las que están por venir, y puedo asegurar que trabajar en un hospital puede ser de lo más “cool” a lo más “underground”, pasando por toda la escala de grises.

Un hospital es un mundo caótico que se rige por un orden artificial. Realmente pasear por los pasillos en una u otra dirección es caminar por un mundo subterráneo aunque te encuentres en el octavo piso. 

En un hospital cohabitan las más insólitas almas, el que cumple las normas, el cabrón que las hace, el guardián de la honra, el furtivo y el gánster. El que pide permiso, el que deberás lo siento, el nostálgico mustio, el de heridas sediento. La loca que baila, el del codo en la barra, la dama de hielo, el de frágil coraza. La bestia implacable, el misericordioso, el sumiso paciente, el rebelde nervioso. Esa niña tan mona, la vieja entrañable, la zorra sin fondo, el buen padre y esposo. El amante prudente, el incauto amistoso, el payaso en las fiestas, el odiado de todos. El del “quiero y no puedo”, el del “puedo y destrozo”, el gallito valiente y el que tiembla lloroso. El oscuro inestable, el don Juan de la foto, el que mueve los hilos, el Don Nadie y el loco. El pesado de anoche, el listillo avispado, el pedante ignorante, esa “méteme en todo”. 

Pero también el científico serio, el que trabaja por todos, la dulce enfermera, el alumno exitoso. El que cuadra las cuentas, el que opera sin hora, el que habla de remedios, el que duerme a deshora. El fuerte que es débil, el débil que es fuerte, el que busca respuestas, el que vence a la muerte…

Un hospital es un pequeño trozo de este mundo donde se pasean la vida y la muerte al unísono. Por eso me engancha la poesía que hay en sus pasillos, por eso hace tiempo que me pierdo en su melodía.

(Post basado en la canción “Gigante” de Julio de la Rosa)

jueves, 12 de septiembre de 2013

Como pasar tres años de tu vida al frente de un equipo

Y de repente pasaron tres años…

Tres años al frente de un equipo, como pasa el tiempo. Tres años de pequeñas victorias y derrotas, tres años de lidiar batallas, algunas bonitas contra la enfermedad, otras más crudas pero necesarias contra “el lado oscuro”.

Tres años de plena crisis económica, donde dar un paso hacia delante cuesta diez veces más que antes. Una de las mejores cosas, el continuo aprendizaje, el conocer los entresijos de la gestión del sistema sanitario. Los diferentes perfiles de dirección, he coincidido con 4 gerentes diferentes hasta la fecha, creo que es un record. El darme cuenta que la politización ahoga la gestión y sobre todo que al final todo depende de las personas. Si, es así de crudo, todo sale adelante por unos pocos y desgraciadamente en muchas ocasiones hay más personas en el denominador que en el numerador. Con todo tres años de conocer gente magnífica, grandes profesionales, gente que te invita a seguir luchando y no perder la ilusión. Tres años de elevar esto a la enésima potencia con la inmersión en las herramientas 2.0, principalmente twitter.

Tres años de reuniones (más de la mitad prescindibles), de darme cuenta que por mucho que prediquemos seguimos siendo grandes desconocidos. Tres años de escuchar a muchos jefes la odiosa pregunta de y vosotros ¿que hacéis en Farmacia?. Tres años de sufrir una esquizofrenia identificativa, de llamarte farmacólogo, médico, boticario, chaval, señor, doctor, jefe… Tres años de perder prácticamente el contacto con los pacientes y el enriquecimiento vital de los mismos, es el precio que hay que pagar, aunque muchas veces me pregunto por qué. 

Y sobre todo tres años de equipo, con ratos buenos y malos, con millones de anécdotas. Con momentos maravillosos e inolvidables y con momentos para guardar en lo más recóndito de la memoria y olvidar. Tres años de soportarme, gracias, y de no olvidarme nunca de que al fin y al cabo solo soy uno más del equipo. Y de que esto es solo una etapa de mi vida que cambiará en cualquier momento, pero que mientras tanto intentaré exprimir al máximo y hacer todo lo que pueda.

Seguimos...

_________________________________________________________________________________

"Ya no me rompo cuando me desplomo, hoy me levanto y vuelvo a empezar.
Ya no espero tener buena suerte, ahora la busco y suele llegar.
Ya no arde sobre mojado cuando llegan las derrotas,
ya no me moja la lluvia que apaga la voz.

Ya no discuto con gente sin alma, ya no trabajo para Satanás.
Ya no frecuento a la secta del dogma, y veo las copas que llevo de más.
Ya no arde sobre mojado cuando llegan las derrotas,
ya no me moja la lluvia que apaga la voz." 


(Dorian)

miércoles, 7 de agosto de 2013

Sigue a toda esa gente... (Reflexión para tardes de verano IX)



"Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas." 

"Todavía nos quedaba mucho camino, pero no nos importaba: la carretera es la vida" 

                              - On the road (Jack Kerouac)

                                          

viernes, 28 de junio de 2013

Una historia bonita acerca de #twitterapeutica


Hoy me contaba una persona ajena al mundo sanitario y que apenas conozco una anécdota en primera persona sobre el curso de #twitterapeutica que comenzó a primeros de junio.
Su hijo de 2 años había sufrido hace un año dos episodios de síncope, con pérdida de conciencia en el periodo de una semana. Después de meses de todo tipo de pruebas diagnósticas tanto radiológicas como neurofisiológicas no habían encontrado nada y esos episodios hasta la fecha no volvieron.

Evidentemente, esta persona aunque sin respuestas sigue intentando buscar una explicación a lo sucedido. La luz se le encendió siguiendo la información de farmacia pediátrica que lanzó Cecilia en #twitterapeutica hace unas semanas. Ella aludía a la importancia de los excipientes en el paciente pediátrico y su posible repercusión en algún efecto adverso:


Esta persona recordó que este episodio coincidió justo con la administración de un complemento de parafarmacia para aumentar las ganas de comer del niño. La referencia específica de un tuit en el cual hacían referencia al anís le hizo pensar la posible causalidad y como interrumpieron justo la administración del complemento tras el segundo episodio.

Ya sabemos que en medicina no hay nada seguro, pero me temo que las posibilidades de causalidad son elevadas. En cualquier caso la anécdota es, como una pequeña información sobre excipientes en un curso abierto a todo el mundo puede cambiar la visión de una persona ajena a la sanidad, que no daba ninguna importancia a todos estos productos de parafarmacia en niños. Una historia bonita y por ahora con final feliz. Una historia más de la capacidad que tienen herramientas como twitter.

Aprovecho para recordaros que el curso de #twitterapeutica seguirá en septiembre, algo reformado, con un tema por mes. Lo podéis seguir en: http://twitterapeutica.blogspot.com.es/

Yo por mi parte desconecto unos días del blog, me voy a reencontrarme con el agua salada, el sol y la arena, que falta me hace…

jueves, 20 de junio de 2013

Fármacos caros que no se dan e información que se manipula: el caso de la abiraterona (parte II)

Ya explicamos de que iba esta historia hace unos días (leer “Fármacos caros que no se dan e información que se manipula: el casode la abiraterona.”)

Hoy responde en una carta al director al mismo periódico la Dra. Alicia Herrero, jefa de servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital La Paz de Madrid:

“El Servicio de Farmacia del hospital universitario La Paz no ha negado al paciente del que hablaban ustedes el pasado 15 de junio, un antitumoral por ser caro. El hospital está cumpliendo con lo dispuesto en el Real Decreto 16/2012.
El caso se analizó en el Comité de Usos Compasivos y Medicamentos Especiales y se explicó al paciente y a su familia que el medicamento que ellos solicitan tiene una nueva indicación autorizada por el Ministerio de Sanidad, pero todavía no está financiado en el Sistema Nacional de Salud para esta nueva indicación.
Hasta el momento, dicho medicamento solo está financiado para ser utilizado en pacientes que ya han sido sometidos a quimioterapia y todavía no se ha aprobado su financiación para su uso como prequimioterapia.
Dicha autorización tiene que darla la Comisión Interministerial de Precios. Al paciente se le ha ofrecido un tratamiento alternativo.”

(Leído en El País)

martes, 10 de abril de 2012

Pájaros en la cabeza

Bar en Huelva - Instagram
Realmente pensar que en plena crisis se puede avanzar parece de locos, pero realmente no es así. No nos acordamos que la adversidad a lo largo de los tiempos ha supuesto para la humanidad un desafío y una oportunidad de aprendizaje y crecimiento. Es el momento de sacar a relucir el potencial que puedes ofrecer individual y colectivamente. Frases de filósofos griegos como “la adversidad vuelve sabio al hombre” o “en las adversidades sale a la luz la virtud” resultan muy necesarias en estos tiempos.
Quizás nos falta creérnoslo algo más, no esquivar los problemas, simplemente resolverlos y buscar el viento a favor, todo un reto. Recordemos que como en todo, para cada etapa hay un lado negativo y un lado positivo, el primero es fácil de ver, el segundo es más difícil, pero más necesario.
Yo por ahora ante la adversidad, prefiero pensar que se puede avanzar y que se pueden alcanzar metas. Prefiero seguir teniendo mis pájaros en la cabeza y volar a donde las ventanas siempre están abiertas.

martes, 13 de diciembre de 2011

La infección sentimental


No sé si será la proximidad de las navidades, el fin de año o la crisis generalizada pero últimamente es una epidemia muy concurrente y frente a la cual los antibióticos no sirven para nada.
Diagnóstico: Infección sentimental.
Tratamiento: según Buñuel las películas de Buster Keaton, “ese gran especialista contra toda infección sentimental”, aunque no consta de evidencia científica. En cualquier caso según evolución.
Evolución: difícil de predecir, aunque siempre quedará París...

domingo, 27 de noviembre de 2011

Buscar el paraiso...


“Pasamos la vida preocupándonos por el futuro, planeándolo, intentando predecirlo. Pensando en que saber cómo será amortiguará el golpe. Pero el futuro cambia constantemente, el futuro es el hogar de nuestros miedos y de nuestras esperanzas.

Pero algo es seguro, cuando por fin se revela el futuro nunca es como lo imaginábamos”

- Anatomía de Grey






Related Posts with Thumbnails