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| Miguel Angel Mañez (Foto de Diario Médico) |
La semana pasada asistí parcialmente a un seminario de
Farmacia Hospitalaria sobre “Innovación: nuevas formas de gestión, nuevas
tecnologías”. De las charlas que pude ver destacaré la de Miguel Angel Mañez,
actualmente director económico del Departamento de Salud de Sagunto (Valencia), su presentación la
podéis encontrar aquí. Miguel no es un director económico al uso, de esos que
uno se suele encontrar por los diferentes hospitales. Por un lado la virtud de
que podrás debatir y dialogar cualquier propuesta con él, por otro el defecto
(egoístamente claro) de que en cualquier Comisión de Farmacia no “se la das con
queso” fácilmente cuando te metes en terrenos clínicos como a la mayoría de
directores económicos, porque nada bien entre evidencia científica.
Miguel es de los primeros que me “enganchó” a todo esto de
la salud 2.0 y pasé de ser lector asiduo de su famoso blog “Salud con cosas” (por
supuesto lo sigo siendo), a ser parte activa de todo este mundo de la
blogosfera sanitaria con este humilde blog, hace ya casi tres años. Me resultó
curioso ver años después a Miguel intentando transmitir todo esto de la salud
2.0 a mis compañeros en un seminario de Farmacia Hospitalaria, poniendo
bastante corazón en el empeño. Por lo general somos gente bastante difícil de
cortar, más allá de todo lo relacionado con los medicamentos. No hace resaltar
que la exposición fue magnífica.
En el coche de vuelta a casa por la tarde-noche iba pensando
en múltiples cosas relacionadas, conexas e inconexas:
"El calado de todo esto de la salud 2.0 en la profesión es
mínimo, tenemos un congreso nacional de Farmacia Hospitalaria el año que viene
que gira en torno a este concepto; ¿habremos sido demasiado ambiciosos?. Por lo
general somos una profesión poco sujeta a sobresaltos y poco imaginativa, el
gran Mañez creo que pasó para la mayoría de asistentes como un “friki” que hizo
una exposición con un ovillo de cuerda y plastilina, aunque al final creo que
se ganó a parte del respetable. Existe una brecha tecnológica en los pacientes,
pero sin duda también en los profesionales sanitarios. Queda mucho por hacer en
este tema pero me temo que aparte de conocimientos, la profesión necesita
actitud 2.0. Actitud para compartir, abrir nuestra mente, creatividad,
imaginación e intentar ver más allá de lo rutinario."
Tiempo al tiempo y poco a poco, por cierto me quedé con
ganas de ver a Emilio Monte del Hospital La Fe de Valencia, buen abanderado de
todo esto de la salud 2.0 en la profesión, pero me consta que contagió el espíritu
a los asistentes. Por otro lado me sirvió para “desvirtualizar” a algunos
“twitteros” como Benito o Rafael, mejores en persona sin duda.