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domingo, 15 de marzo de 2015

Mi salvavidas para un mar de datos #CarnavalSalud #PLE


Desde este blog quiero hacer una pequeña contribución al carnaval de salud del mes de marzo. Este mes toca hablar de gestión del conocimiento y PLE (entorno personal de aprendizaje). Es decir, tu manera personal de sobrevivir en todo este mar de información en el que estamos envueltos y no morir en el intento.

No voy a hablar de lo que utilizo solo en mi vida profesional, también en la personal. Aunque llevo cinco o seis años por la red, redes sociales y demás, no soy de aquellos de los que “el móvil supone una prolongación de la mano”, ni de los que esté todo el día delante del ordenador… Con todo esto de manera general no uso muchas aplicaciones y la verdad es que las que uso, casi son de "toda la vida". Evidentemente no me referiré a la búsqueda de información científica, pubMed, Cochrane, bases de datos especializadas…

Este es mi pan de cada día, mi kit de supervivencia básico:

Feedly : (BUSCAR, COMPARTIR) hizo olvidar al queridísimo googlereader. Ideal para gestionar las noticias de las webs que me gustan. Tengo seleccionadas las webs según contenido, desde revistas científicas, blogs de diferentes temáticas…El éxito de esta aplicación es ordenar la información a tu antojo y te permite compartir la información y guardar lo que te interese. El buscador Google se da por sentado, pero creo que es el gran aliado de cualquier mortal en su búsqueda por la red.

Redes sociales: (BUSCAR, PUBLICAR, COMUNICAR, COMPARTIR) utilizo twitter principalmente tanto para buscar información, publicar o comunicarme. Facebook queda exclusivamente para dar difusión al blog y Linkedin para “exponer” tu curriculum vitae y contactos profesionales. Google plus, aunque tengo cuenta, la tengo abandonada hace tiempo. Por su puesto Instagram, porque una imagen vale mas que mil palabras. Youtube si se trata de videos.

Aplicaciones de mensajería (COMUNICAR), pueden resultar un infierno y una cadena difícil de desprender, pero usadas correctamente son la manera más fácil y rápida de comunicarte con un grupo o persona. En mi servicio sirven de consulta rápida al grupo, para dudas cuando estás de guardia y se agradece. Yo utilizo la sempiterna Whatsapp, aunque cada vez mas prefiero Telegram.

Dropbox (ORGANIZAR, COMPARTIR), almacenamiento de datos en la nube, imprescindible. Pocket para almacenar información, aunque la utilizo menos. Google docs es genial para compartir documentos y trabajar documentos en red con varias personas.

Spotify (ORGANIZAR), imprescindible para organizar tu música y ponerle banda sonora a tu vida. Mucho tiempo estuve con la versión Premium, desde que se puede escuchar en dispositivos móviles he vuelto a la básica. Simplemente cambió mi vida.

Google calendar (ORGANIZAR), organizar mi agenda, eventos. Ideal para utilizarlos de manera colectiva con tu equipo para anotar sesiones, guardias, eventos profesionales destacados…

Wikiespacios (COLABORAR): Mención especial a wikisanidad, origen de esta buena iniciativa como es carnaval de la salud.

SlideShire (ORGANIZAR), fuente de inspiración para buscar presentaciones de diapositivas sobre temas concretos.

Y por su puesto:

Blogger (PUBLICAR), es quien da soporte a mi blog, se puede decir en mi caso de donde partió toda la época digital que me ha enseñado tanto, que me enseña día a día y que me ha dado la oportunidad de conocer a gente increíble, que de otro modo creo que no hubiese conocido nunca.

Muchas más herramientas con las que he coqueteado, algunas durante bastante tiempo y a veces sigo utilizando, pero con las citadas me apaño para sobrevivir diariamente a la jungla informativa en la que vivimos.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Los días de la gran broma final #carnavalsalud


Me animo por segundo mes consecutivo a participar en #carnavalsalud, el tema de este mes es “el derecho a bien morir”, tema bastante delicado.

Enseguida que me he puesto a pensar en el tema me he acordado de la época que más cara a cara me he encontrado con la muerte profesionalmente, una rotación de dos meses por una unidad de enfermos terminales. La verdad es que fue poco tiempo pero muy intenso y de gran aprendizaje, en todos los sentidos.

Voy a dejar atrás el posible encarnizamiento terapéutico, las enfermedades de larga duración y las muertes repentinas. Estoy hablando de pacientes que les quedan como mucho algunas semanas/días de vida. De la vida en desahucio terminal, de saber que hagas lo que hagas, quizás no veas a esa persona mañana.

Existen muchas formas de morir, creo que postrado en una cama, en un sitio siniestro y ajeno, y consumiéndote poco a poco es una de las más crueles. Por todo esto admiraba a los profesionales sanitarios que trabajaban allí, enfermeras y médicos. Todos ellos bastante optimistas y “chistosos” de forma general, una coraza, creo a todas, todas, indispensable. Dar cuidados paliativos a estos pacientes es una práctica que se adquiere con el tiempo, controlar el dolor, las nauseas, la tensión… Lo que no llegué nunca a saber es si se aprende a bailar día a día con la muerte en estado puro, yo por lo menos no lo conseguí en el tiempo que estuve allí.

Durante aquellos días me surgieron muchas dudas. ¿Debes dar ciertas esperanzas? quizás ayuden a pasar algunos momentos. ¿Debes “acercarte” emocionalmente al paciente?, quizás lo agradezcan pero el reembolso puede ser muy elevado. ¿Debes favorecer el desenlace en algunos casos?, este es un tema bastante delicado, que cada uno piense lo que quiera. Todavía puedo recordar nítidamente algunas miradas, incluso algunos nombres de pila, y el olor de frustración sanitaria en el ambiente. Esos momentos donde no es posible ser feliz y te asustas como un animal, ya no hay molestias, todo es relativo, no hay nada que arreglar, solo queda esperar. Aquí da igual que tengas bata o no, eres un mero espectador, un simple figurante.

No creo que pueda olvidar nunca esos días, era el guión de una obra macabra. Era febrero, era Andalucía. En semanas los pacientes morían por decenas, mientras el internista y yo hablábamos por los pasillos de los carnavales de Cádiz, no nos quedaba otra. Eran los días de la gran broma final.

(Si me he puesto a escribir estás líneas ha sido para ensalzar y agradecer la labor de todos los profesionales sanitarios que acarician las muertes más crueles día a día.)

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Si eres profesional sanitario, cuidado con twitter

Poco a poco vamos encontrando estudios, todavía con cuentagotas, que nos hablan de la utilización de las redes sociales por parte del personal sanitario. 

En este caso se trata de un estudio publicado recientemente en BMJ titulado Virtual colleagues, virtually colleagues—physicians’ use of Twitter: a population-based observational study”. En este estudio, el objetivo fue investigar si se había producido comportamiento no ético o no profesional en la población de médicos de habla sueca y estudiantes de medicina, en la red social Twitter. Se analizaron 237 cuentas pertenecientes a médicos y estudiantes de medicina. En el estudio se observaron posibles violaciones de la privacidad del paciente y otras violaciones de la ética médica. Los hallazgos subrayaron que todos los médicos y estudiantes de medicina deben tener en cuenta su presencia como profesional o profesional en formación en las redes sociales.

Este estudio concuerda con otro publicado en JAMA en 2011 “Physicians on twitter” en el que se revisaron los tweets escritos por un grupo de 260 médicos de habla Inglesa, todos ellos contaban en su haber con 500 o más seguidores. En esta investigación también se evidenciaron infracciones éticas, comportamiento poco profesional y se encontraron posibles violaciones de la confidencialidad del paciente.

En España hasta la fecha no tenemos datos al respecto pero más allá de la dualidad marca personal vs marca profesional en las redes (tema de este mes de #carnavalsalud) lo que está claro es que todo tiene un límite. En uno de los artículos se cita que se encontraron tweets que incluían narraciones de fenómenos de embriaguez, resaca o blasfemias. O por otro lado datos que afectaban a la privacidad de la información del paciente. 

Como decía aquel “muy fuerte…”

jueves, 5 de septiembre de 2013

Marca personal y/o marca profesional en salud 2.0 #carnavalsalud


Con este post me estreno en la iniciativa #carnavalsalud, iniciativa muy interesante que lleva ya meses dando de que hablar entre los "bloggers" sanitarios.

El tema de este mes me resulta muy interesante: Marca personal y marca profesional ¿juntas y revueltas?

Evidentemente creo que no hay una respuesta universal a la pregunta y por decirlo de manera sencilla, el tema es cuestión de gustos. En cualquier caso no creo que una u otra opción sea mejor para conseguir los dos objetivos más importantes de este mundo 2.0, comunicación e información. No obstante vamos a desgranar un poco la situación.

¿Qué dicen los expertos?

Si nos atenemos a lo que dicen lo poco publicado al respecto en nuestro país parece que la respuesta está clara, lo mejor es no mezclar. La Guía práctica para el uso de redes sociales en organizaciones sanitarias” cita en referencia a Facebook “queremos que toda la información llegue al máximo de personas posibles y tener un perfil personal no hace si no reducir nuestro radio de acción”. Por otro lado la “Guía de usos y estilos de la Consejería de Salud de Andalucía” también nos habla de no mezclar perfil personal con profesional. Por ejemplo cita “los profesionales sanitarios ejercemos de referentes de salud para la población general y en este sentido conviene usar el sentido común manteniendo un enfoque y un estilo profesional”.

Mi opinión personal

Llevo bastantes años metido en todo este mundo 2.0 y aunque suelo rellenar mis “bios” de las diferentes redes sociales y este blog con datos profesionales, la verdad es que suelo utilizar todo indistintamente, aunque con límites por su puesto.
Desde el principio lo tuve claro, quería mostrar un mundo profesional pero sin dejar de lado el personal en cuanto a múltiples aficiones y forma de pensar. Me resulta muy difícil desligar a la persona del profesional por mucho que lo intente. En ningún caso hablo de personal en cuanto a intimidades y de más “prensa rosa”, aquí suelo ser bastante hermético, aunque también lo he hecho en más de una ocasión ya sea de manera implícita o sobre todo de manera metafórica, creo que es irremediable. Mas que nada todo tiene que ver con estados de ánimo más bien.
Como profesional sanitario, por mi formación se discernir fuentes de información sanitaria fidedignas, por eso prefiero las iniciativas, cuentas, blogs y perfiles que juntan ambos perfiles, fundamentalmente porque me aportan mucho más en todos los sentidos.
Además a no ser que sea una institución o servicio público o privado, donde tus ojos no ven más allá de unas siglas, un nombre impersonal o un logo, creo que es difícil diferenciar ambas marcas. Más que nada porque ambas se complementan y en cierto modo tu marca profesional viene amplificada o menguada por tu marca personal

Como e-paciente

En el caso de dirigir alguna actividad en el entorno 2.0 a pacientes, y evidentemente también es una opinión personal, creo que tampoco deben estar reñidas ambas marcas. Aquí lo más importante es que profesionales de la salud e instituciones sepan recomendar donde acudir para encontrar información consensuada y práctica para los diferentes problemas de salud. Incluso tener la oportunidad, por que no, de formular preguntas o inquietudes. Todo bajo las estrictas normas deontológicas y de confidencialidad oportunas. Todas las herramientas 2.0. te permiten la posibilidad de escenarios privados de consulta. Lo de menos debe ser si esa cuenta o web es de una institución impersonal o de un profesional sanitario que además muestra otras facetas de su vida más personales. 
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