jueves, 13 de mayo de 2010

Botulismo

Estos días hemos andado un poco revueltos en el hospital por una sospecha de caso de botulismo alimentario en una familia, que en espera de los resultados del Instituto Carlos III de Madrid, por la clínica y la evolución del cuadro se antoja va a ser cierto, aunque por suerte el cuadro es, por ahora, moderado-leve en la mayoria de los miembros. El responsable es una lata de tomate casero en mal estado. 
La enfermedad del botulismo nos suena a todos, el período de incubación del botulismo alimentario es variable, desde las pocas horas hasta siete días después de la absorción de la toxina. La enfermedad puede evolucionar desde formas leves, que no requieren atención médica, hasta un cuadro grave que provocaría la muerte en 24h por una parálisis flácida descendente y simétrica que ocasiona insuficiencia respiratoria. El diagnóstico es esencialmente clínico y se confirma por la determinación de la toxina botulínica en sangre, heces o en los alimentos contaminados. En el año 2008 se declararon 7 casos de botulismo en España. Es una enfermedad poco frecuente, pero que puede comprometer la vida del paciente.
Lo que conocemos a lo mejor menos es su tratamiento. El tratamiento versa principalmente en medidas de soporte (ventilación mecánica) y nutricional. Debido al elevado riesgo de parada cardiorrespiratoria, se deben ingresar estos pacientes en Unidades de Cuidados Intensivos segun la evolución e instaurar ventilación mecánica ante los primeros datos de insuficiencia respiratoria. Los antibióticos estan contraindicados a no ser que sea un botulismo por herida, que no es el caso.
Existe tambien un antídoto: la antitoxina botulínica es un medicamento extranjero (Botulism Antitoxin Behring® [vial 250ml]) con una composición por ml de 750UI de antitoxina tipo A, 500UI de antitoxina tipo B y 50UI de antitoxina tipo E, siguiendo las indicaciones de la ficha técnica, en una dosis única de 500ml. El fabricante indica las precauciones en caso de pacientes con historia de alergias a proteínas equinas, pero no indica la necesidad de realizar una prueba de sensibilidad cutánea previa. Recoge la posibilidad de administrar dosis adicionales de 250ml a las 4–6h, dependiendo de la clínica. En España,  a lo sumo, se dispone de 30 o 40 viales distribuidos en los hospitales de referencia de las Comunidades Autónomas. El tratamiento se debe instaurar de forma precoz para que sea efectivo.
Os podeis imaginar la escena, todos los servicios implicados "poniéndose las pilas", pedriatria, neurología, preventiva, mirobiología y nosotros (farmacia hospitalaria) poniendo "en jaque" a todos los hospitales de alrededor por si requeriamos numerosos viales de la "dichosa" antitoxina. Al final solo se llegó a administar uno y los pacientes evolucionan favorablemente.

1 comentario:

  1. Y salimos "victoriosos" de este "marronazo"!! si es que somos los MEJORES!!EQUIPO!!

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